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Férula de descarga diurna en Elche

Férula de descarga diurna en Elche: la férula de día para los que aprietan despiertos


Si duermes con la boca abierta y te levantas con la almohada mojada, es muy probable que no aprietes de noche: aprietas de día. Una férula para dormir no te sirve. Esta la llevas despierto, y te deja hablar y trabajar.

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Cuatro pacientes que vemos cada semana

¿Te reconoces en alguno de estos casos?

«Me han dicho que rechino, pero yo duermo con la boca abierta»

Babeas por la noche, te levantas con la almohada mojada, respiras por la boca al dormir. Y aun así tienes los dientes desgastados o la mandíbula cargada. Si duermes con la boca abierta, no estás apretando de noche: el desgaste viene de lo que haces despierto. Una férula nocturna te protegería en las horas en las que no aprietas.

«Me paso el día trabajando y acabo con la mandíbula agarrotada»

Conduciendo, delante del ordenador, en momentos de concentración o tensión. Aprietas sin darte cuenta, durante horas. No rechinas: contraes. Una férula de las de dormir no te sirve porque no puedes hablar ni trabajar con ella. Necesitas una que puedas llevar mientras vives tu día.

«No soporto dormir con nada en la boca»

Lo has intentado y te agobias. No es capricho: para algunas personas dormir con un aparato es inviable, y lo respetamos. Si además resulta que aprietas de día —que es lo habitual en estos casos—, la solución es un aparato que se lleva despierto.

«Hago deporte y noto que aprieto la mandíbula al hacer fuerza»

En el gimnasio, corriendo, en cualquier esfuerzo. Aprietas los dientes sin darte cuenta cada vez que haces fuerza, y con los años se nota. Aquí hay una trampa: muchos deportistas se ponen un protector bucal blando pensando que es lo mismo que una férula. No lo es, y puede empeorarlo (te lo explicamos más abajo). Lo que necesitas es una férula rígida, discreta, que puedas llevar mientras entrenas.

Por qué no es lo mismo que una férula de farmacia

Si has buscado «férula de día» habrás visto protectores de farmacia de talla única. Son otra cosa. Esta es la diferencia:

Diagnóstico previo
De farmacia: ninguno. En Lobato: primero confirmamos que aprietas de día.
Ajuste
De farmacia: talla única, se moldea en agua caliente. En Lobato: escaneada y fresada a medida de tu boca.
Grosor
De farmacia: uniforme. En Lobato: grosor extra solo en las muelas, separa los dientes de delante.
Material
De farmacia: silicona o plástico blando. En Lobato: resina rígida.
Efecto sobre el hábito
Blando: la mandíbula lo encuentra cómodo y aprieta más. Rígido: reeduca el músculo para que dejes de apretar.
Duración
De farmacia: se deforma con el uso. En Lobato: no se rompe.
Hablar con ella
De farmacia: difícil. En Lobato: sí, aunque no es la más cómoda.

¿Y comparada con una férula de clínica de toda la vida?

No todas las férulas de clínica son iguales. La diferencia está en cómo se fabrican:

Cómo se toma el molde
De toda la vida: muerdes una cubeta con pasta. En Lobato: escáner digital, sin pastas ni cubetas.
Cómo se fabrica
De toda la vida: la resina se cuece mezclándola a mano (polímero y monómero). En Lobato: se fresa de un bloque compacto, diseñada por ordenador sobre tu escáner.
Dureza
De toda la vida: depende de la mezcla y del laboratorio. En Lobato: más dura y resistente —ninguna rota hasta hoy—.
Ajustes
De toda la vida: se retoca en tu boca hasta que encaja. En Lobato: encaja a la primera; prácticamente nunca hay que retocarla.
Precio
300 €, cerrado y confirmado en tu primera visita sin coste. Sabes lo que pagas antes de empezar.

Un aparato pensado para llevarlo despierto

Cómo es la férula de día y por qué puedes hablar con ella

No es una férula de descarga convencional más fina. Es un aparato distinto para un problema distinto.

Es parecida a un retenedor transparente, plana, con un grosor extra de resina en la zona de las muelas (lo que en la clínica llamamos un levantamiento de mordida). Ese grosor depende de cada caso. El resultado es que, cuando aprietas, solo se tocan las muelas: los dientes de delante, de colmillo a colmillo, quedan separados.

Eso hace dos cosas a la vez. Mientras la llevas, si aprietas, no te desgastas los dientes: la fuerza cae sobre la resina y no sobre el esmalte. Y con el tiempo, reeduca el músculo de la mandíbula (el masetero): al no encontrar contra qué apretar, el hábito se va apagando. En palabras del Dr. Lobato, el paciente «se cansa de patinar sobre hielo».

Y sobre hablar con ella, te lo decimos como es: no estás súper cómodo, pero se te entiende. Vale para trabajar de cara al público, para conducir, para una reunión y para el gimnasio.

Dos citas cortas

Cómo se hace tu férula de día, paso a paso


01

Valoración y escáner (unos 10 minutos)

Primero hablamos: cómo duermes, cuándo aprietas, qué notas. Si la férula de día es lo que necesitas, escaneamos tu boca con una cámara. Sin las pastas ni los moldes de siempre: todo es digital.

02

Fabricación a medida

Se diseña por ordenador a partir de tu escáner y se fabrica a medida (tecnología CAD-CAM). Cada una es única para cada boca.

03

Colocación (unos 20 minutos)

Comprobamos que asienta bien y que al cerrar solo se tocan las muelas. Y listo. Lo normal es que no haga falta retocarla después.

Por qué cuesta 300 € y por qué merece la pena

La férula de día cuesta 300 €, precio cerrado. Es más que un protector de farmacia y que algunas férulas convencionales. Te explicamos por qué merece la pena.

Escaneada y a tu medida

Se escanea tu boca sin pastas ni moldes y se fabrica a medida. Encaja tan bien que prácticamente nunca hay que retocarla.


Para ti significa: te la pones desde el primer día y, salvo casos contados, sin citas de ajustes.

Hecha para usarla a diario

Es de resina rígida, fresada de un bloque compacto —no cocida a mano—, pensada para horas de uso, todos los días. No se rompe.


Para ti significa: es el tipo de aparato que compras una vez.

Puedes hablar con ella

No es la más cómoda del mundo los primeros días, pero se te entiende perfectamente.


Para ti significa: la llevas trabajando, conduciendo o entrenando, sin que nadie tenga por qué notarla.

¿Y si resulta que sí aprietas de noche?

Entonces la tuya es otra. Si rechinas mientras duermes, te despiertas con la mandíbula cargada y no tienes ninguno de los signos de dormir con la boca abierta, lo que necesitas es una férula de descarga nocturna. Es otro aparato, con otro diseño, y te lo explicamos en su página. Si tienes dudas de cuál es tu caso, eso lo vemos en la valoración.

Un error frecuente, sobre todo en deportistas

Por qué un protector bucal deportivo no vale para el bruxismo (y puede empeorarlo)

Mucha gente, y muchos deportistas en particular, confunde el protector bucal con una férula de descarga. No tienen nada que ver.

El protector bucal es de silicona blanda y sirve para una cosa: protegerte de golpes en deportes de contacto. Nada más.

Si te lo pones para el bruxismo, lo estás empeorando. Al ser blando, a la mandíbula le resulta cómodo: aprietas, te da gusto, aprietas más, y entras en bucle. Es justo lo contrario de lo que hace una férula rígida, que reeduca el músculo para que dejes de apretar.

Si haces deporte y aprietas los dientes al hacer fuerza, lo que necesitas es una férula de descarga rígida —completa o de día, según tu caso—, no un protector.

Resolvemos tus dudas

Preguntas frecuentes sobre la férula de día

Fíjate en cómo duermes. Si babeas, te levantas con la almohada mojada o respiras por la boca al dormir, tu mandíbula está relajada por la noche: el apretamiento es diurno. Si te despiertas con la mandíbula cargada y alguien te oye rechinar, es nocturno. En la valoración te hacemos las preguntas concretas y lo resolvemos.

Sí, se te entiende, aunque no vas a estar súper cómodo los primeros días. Está pensada para poder trabajar, conducir, estar en una reunión o entrenar con ella.

No. La nocturna cubre todos los dientes y amortigua el rechinar durante el sueño. La de día es más fina y lleva un grosor extra solo en las muelas, que separa los dientes de delante para que la mandíbula no encuentre contra qué apretar mientras estás despierto.

300 €. Es un precio cerrado que te confirmamos en la valoración sin coste. Lo normal es que no necesite ajustes posteriores.

Dos, y cortas: una de unos 10 minutos para la valoración y el escáner, y otra de unos 20 para colocarla y comprobar que asienta bien.

Son cosas distintas. La de farmacia es de talla única y sin diagnóstico. Esta se hace después de confirmar que aprietas de día, escaneada a tu boca, con un diseño que separa los dientes de delante. No compiten: una es un protector genérico y la otra un tratamiento.

Pasa, y en ese caso hay pacientes que necesitan las dos: la nocturna para dormir y la de día para el resto. Lo habitual es que si no aprietas de noche lo hagas de día, y al revés, pero lo valoramos en tu caso.

No. El protector bucal es blando y está pensado para golpes en deportes de contacto. Para el bruxismo lo empeora: al ser blando, la mandíbula lo encuentra cómodo y aprieta más. Si aprietas al hacer deporte, lo que necesitas es una férula rígida.

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Si te has reconocido en alguna de las situaciones de arriba, lo primero es confirmar qué tipo de apretamiento tienes. Es una valoración sin coste, sin compromiso, y sales sabiendo exactamente qué necesitas.

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✔ Contenido revisado por el Dr. Fernando Lobato Rodríguez

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