×

Prótesis dentales en Elche: fija o removible (dentadura postiza)


Si te faltan dientes —uno, varios o todos— hay dos caminos: una prótesis fija, que no te quitas, o una removible, la dentadura de quita y pon. Aquí te explicamos en qué se diferencian de verdad, cuánto se tarda en acostumbrarse y de qué depende el precio, para que llegues a la consulta sabiendo de qué se está hablando.

Pide tu Cita de Valoración

Una prótesis dental es un juego de dientes artificiales que repone los que te faltan. Hay dos caminos. La prótesis fija va sujeta a implantes o a tus propios dientes y no te la quitas. La prótesis removible —lo que se ha llamado siempre dentadura postiza o «de quita y pon»— te la sacas de la boca para limpiarla.

Cuál te conviene depende de cuántos dientes falten, del hueso y la encía que conserves y de lo que puedas invertir. En Lobato Clínica Dental (Elche) lo estudiamos en la primera visita —diagnóstico, plan de tratamiento y presupuesto cerrado—, que no tiene coste, y te lo damos por escrito.

  • Prótesis fija sobre implantes: no se quita, es la más estable. Ver dentadura fija sobre implantes.
  • Prótesis removible completa: repone todos los dientes de una arcada y se apoya sobre la encía.
  • Prótesis removible parcial: repone algunos dientes y se agarra con corchetes a los que conservas.
  • Prótesis esquelética: una parcial con estructura metálica. Más fina, más rígida y menos aparatosa que la de resina.
  • Sobredentadura: removible, pero anclada a implantes. Te la quitas para limpiarla y, puesta, no baila.

Contenido revisado por el Dr. Fernando Lobato, Lobato Clínica Dental (Elche). Valoración de nuestros pacientes: 5,0★ con 331 reseñas.

Las dos opciones, en corto

Prótesis Fija vs. Removible: ¿Cuál es la Mejor Opción?

Decoración

Prótesis Fija

La solución más cómoda y natural, como si fueran tus propios dientes.

  • No se mueve: va sujeta a implantes o a tus propios dientes, así que comes y hablas sin miedo a que se despegue.
  • Estética: se elige el color y la forma de cada diente para que encaje con el resto de tu sonrisa.
  • No te la quitas: se limpia dentro de la boca. Si va sobre implantes necesita además cepillos interproximales o irrigador, porque quedan huecos que el cepillo normal no alcanza.
Saber más sobre Prótesis Fija

Prótesis Removible

Una opción versátil y económica para recuperar la función y la estética.

  • Solución Accesible: Es una alternativa más económica, ideal para rehabilitaciones extensas o como solución transitoria.
  • Facilita la Higiene: Al poder retirarla, permite una limpieza exhaustiva tanto de la prótesis como de las encías, favoreciendo la salud bucal.
  • Tratamiento sin Cirugía: En la mayoría de los casos, no requiere intervenciones quirúrgicas, siendo un proceso más sencillo y rápido.
Saber más sobre Prótesis Removible

¿No estás seguro de cuál es la mejor para ti? Pide tu cita de valoración y nuestro equipo te asesorará sin compromiso.

¿Qué es una prótesis removible y cuándo se pone?

Una prótesis removible es la que te quitas y te pones tú. Se apoya sobre la encía y, si aún conservas dientes, se agarra a ellos con unos ganchos que se llaman corchetes. Es la solución de siempre cuando faltan varios dientes o una arcada entera.

Suele ser el camino cuando no hay hueso suficiente para colocar implantes, cuando hay que reponer muchos dientes y el coste de lo fijo se dispara, o cuando se necesita algo provisional mientras cicatriza otro tratamiento.

Y ahora lo que no siempre se cuenta: una removible se apoya en la encía, no en el hueso. Eso quiere decir que se nota más que una fija, que los primeros días cuesta hablar y masticar, y que con los años hay que ajustarla o rehacerla, porque la encía va cambiando de forma. No es un defecto de fabricación, es cómo funciona. Si lo que buscas es olvidarte de que la llevas, lo que toca mirar es la prótesis fija sobre implantes.

Tipos de prótesis removible

No todas las «de quita y pon» son iguales. Se diferencian en cuántos dientes reponen y en de dónde se agarran.

Prótesis completa: la dentadura postiza de toda la vida

Repone todos los dientes de una arcada. No tiene dientes donde agarrarse, así que se sostiene apoyada sobre la encía. La de arriba se sujeta haciendo el vacío contra el paladar y suele quedar bastante firme. La de abajo es la difícil: la lengua y el suelo de la boca le dejan poco sitio, y es la que más veces acaba necesitando implantes para asentarse.

Prótesis parcial de resina: la que lleva corchetes

Repone algunos dientes y se agarra con corchetes —ganchos de alambre— a los que conservas. Es la más económica y la más rápida de hacer, y por eso se usa mucho como solución provisional. Sus dos pegas: es más gruesa, porque necesita volumen de resina para no partirse, y según dónde queden los corchetes pueden verse al sonreír.

Prótesis esquelética: la parcial con estructura metálica

También repone algunos dientes, pero en lugar de resina lleva un esqueleto metálico hecho a medida. Al ser metal, aguanta siendo mucho más fina: molesta menos, tapa menos paladar y transmite mejor el frío y el calor de la comida. Los corchetes van integrados en la estructura y se colocan buscando que queden lo más escondidos posible. Es más cara que la de resina y se hace a medida sobre tu propio modelo, así que tarda más.

Sobredentadura: removible, pero anclada a implantes

Es una prótesis que te sigues quitando para limpiarla, pero que en la boca va encajada sobre unos implantes, con botones o con una barra. Resuelve el problema clásico de la dentadura de abajo: deja de bailar. Necesita menos implantes que una dentadura fija, así que está a medio camino en coste, y mantiene la ventaja de poder sacarla para limpiar bien la encía. Si te interesa esta vía, el punto de partida son los implantes dentales.

Vivir con una prótesis removible

Los primeros días

Es normal notarla mucho, salivar más de la cuenta y que cueste vocalizar alguna palabra. Suele durar unos días y se pasa antes si lees en voz alta un rato al día: la lengua se recoloca sola. Para comer, empieza con trozos pequeños y masticando de los dos lados a la vez, que es lo que evita que se levante por un extremo.

Lo que no es normal es que roce hasta hacer llaga. Si aparece un punto que duele siempre en el mismo sitio, se ajusta en consulta en una visita corta: no hay que aguantarse.

Cómo se limpia

  • Después de cada comida, sácala y enjuágala. Hazlo sobre el lavabo con agua o con una toalla debajo: si se cae al suelo o a la porcelana, se rompe.
  • Una vez al día, cepíllala entera con un cepillo de prótesis y jabón neutro o pasta específica. La pasta de dientes normal raya la resina y las rayas retienen placa y manchas.
  • Limpia también la encía y el paladar con un cepillo suave. Debajo de la prótesis se acumula placa igual que sobre un diente.
  • Por la noche, déjala fuera en un vaso con agua o con la solución que te indiquemos. La encía necesita descansar de la presión.
  • Nada de agua hirviendo ni lejía. El calor la deforma y pierde el ajuste; la lejía ataca las partes metálicas.

Y una revisión al año aunque no te duela nada: se mira el ajuste, cómo está la encía debajo y el estado de los dientes que sujetan los corchetes, que son los que más trabajo aguantan.

Tu Nueva Sonrisa, Paso a Paso


Estos son los pasos, para que sepas qué va a pasar en cada cita y cuándo.

01

Diagnóstico y Planificación

Usamos radiografía panorámica digital y escáner intraoral para crear un mapa digital de tu boca, entender tus necesidades y diseñar un plan de tratamiento hecho para tu caso.

02

Toma de Medidas Digital

Nos despedimos de las incómodas pastas. Con nuestro escáner, tomamos un registro exacto de tu boca para fabricar una prótesis que encaje.

03

Pruebas de Ajuste y Estética

Antes de la colocación final, hacemos varias pruebas para comprobar el ajuste, la comodidad y la estética. Es tu oportunidad para ver cómo quedará.

04

Colocación y Ajuste Final

Procedemos a la colocación definitiva de tu prótesis, realizamos los últimos ajustes y te damos todas las pautas para su cuidado y mantenimiento.

Hablemos claro de precios

¿Por qué una prótesis no cuesta lo mismo en todas partes?

Si estás pidiendo presupuestos, habrás visto diferencias grandes entre clínicas para lo que parece la misma prótesis. Es normal preguntarse por qué, y te debemos una explicación honesta.

Casi todo se decide en la toma de medidas. Una prótesis se fabrica sobre un registro de tu boca: si ese registro no es exacto, la prótesis no encaja. Y una prótesis que no encaja se nota al comer, roza la encía y acaba en citas de retoque —o en un cajón.

Por eso aquí no usamos pastas ni cubetas. Ese registro lo tomamos con escáner intraoral, sobre el mapa digital que hacemos con la radiografía panorámica. Y antes de la colocación definitiva hacemos pruebas de ajuste y de estética: ves cómo va a quedar antes de que sea definitiva, cuando todavía se puede cambiar.

Eso es lo que estás pagando en realidad. No el material suelto, sino que encaje a la primera y que la puedas llevar todos los días sin acordarte de ella.

Cuánto cuesta la tuya depende del tipo (fija o removible), de cuántos dientes falten y del estado de tu hueso y tus encías. Por eso no publicamos una tarifa genérica: sería orientativa y poco honesta. Te damos el presupuesto cerrado por escrito en tu primera visita, que no tiene coste.

Resolvemos tus Dudas

Preguntas Frecuentes sobre Prótesis Dental

Las que más nos hacen en consulta sobre la dentadura de quita y pon, respondidas sin rodeos.

Decoración

Depende del número de dientes que falten, del hueso y la encía que conserves y de lo que puedas invertir. La fija no se quita y es más estable, pero necesita implantes o dientes propios donde apoyarse. La removible es más accesible y no suele requerir cirugía, a cambio de que se apoya en la encía y se nota más. En tu cita de valoración estudiamos tu caso y te decimos cuál encaja, sin compromiso.

Varía según el tipo y la complejidad de cada caso. Una prótesis removible suele estar lista en pocas semanas, mientras que las fijas sobre implantes requieren un proceso por fases que incluye la cicatrización. Tras valorarte te entregamos un plan de tratamiento con plazos concretos y realistas.

Al principio es normal notar la prótesis y que cueste un poco hablar o masticar; es un periodo de adaptación que suele durar unos días. Te damos pautas claras y revisiones de ajuste para que te adaptes cuanto antes y con la mayor comodidad posible.

La prótesis fija se cuida igual que tus dientes naturales, con cepillado y limpieza interdental. La removible debe retirarse para limpiarla a diario con productos específicos y dejar descansar la encía. En la clínica te enseñamos la rutina de higiene adecuada para tu tipo de prótesis.

Cada prótesis se fabrica a medida, eligiendo el color y la forma para que se integre con el resto de tu sonrisa. El objetivo es que recuperes la masticación y el habla con un resultado natural. En las pruebas de estética ves cómo va a quedar antes de que sea definitiva, cuando todavía se puede cambiar.

Al principio sí se nota, y es normal: una prótesis removible se apoya sobre la encía, no está anclada al hueso. Una parcial bien hecha se sujeta con corchetes a tus propios dientes y queda bastante estable. Una completa de arriba se sujeta por succión contra el paladar y suele aguantar bien; la de abajo es la más complicada, porque la lengua y el suelo de la boca le dejan menos sitio. Si se te mueve más de la cuenta, la solución que más estabilidad da es anclarla a implantes: eso es una sobredentadura.

Los corchetes son los ganchos que abrazan tus dientes naturales para que la prótesis parcial no se caiga. En una prótesis de resina son de alambre y a veces se ven al sonreír. En una esquelética van integrados en la estructura metálica, se colocan buscando que queden lo más escondidos posible y sujetan mejor porque el conjunto es más rígido.

Lo habitual es quitársela por la noche y dejarla en un vaso con agua o con la solución de limpieza que te indiquemos. La encía necesita descansar de la presión igual que la piel necesita descansar de un zapato. Si tienes que llevarla puesta por algún motivo concreto, coméntalo en la revisión y lo valoramos.

La prótesis en sí aguanta años, pero la boca cambia: al faltar dientes, el hueso y la encía se van reabsorbiendo y la prótesis que hoy encaja deja de encajar. Por eso lo normal es tener que rebasarla —rellenar por dentro para que vuelva a asentar— cada cierto tiempo, y rehacerla cuando ya no compensa. En las revisiones lo vamos comprobando y te avisamos antes de que empiece a rozar.

Los adhesivos de farmacia ayudan de forma puntual, pero no arreglan una prótesis que no ajusta: solo tapan el síntoma. Si estás necesitando pegamento a diario, lo que hay que revisar es el ajuste. Una prótesis que se mueve acaba rozando la encía y provocando llagas, y eso sí conviene mirarlo pronto.

Parking gratuito para pacientes

Aparca gratis: te damos el ticket

Aparcar en el centro de Elche no es fácil. Deja el coche en uno de estos dos parkings y no pagas nada.

Fernando Lobato, dentista en Elche - Clínica Dental Lobato

Da el Primer Paso

Descubre tu Nueva Sonrisa sin Compromiso

  • Sabrás qué prótesis encaja en tu caso: fija, removible o sobre implantes.
  • Verás cómo va a quedar antes de la colocación definitiva.
  • Recibirás un plan de tratamiento y presupuesto cerrado.

Quiero Recuperar mi Sonrisa

Pide tu cita o información sin compromiso

Déjanos tus datos y te llamamos para resolver todas tus dudas.

¿Necesitas ayuda?